Carolina Marcela Puche:
A
pesar de la complejidad y diversificación de las formas y relaciones familiares
y a pesar de los numerosos cambios que han tenido y tienen lugar en el grupo
familiar, la familia todavía constituye la principal red de relaciones y fuente
de apoyo, continúa siendo para la mayoría de las personas uno de los aspectos
más valorados de la vida y es uno de los principales determinantes del ajuste
psicosocial de la persona.
Los
principios éticos de las relaciones familiares también han cambiado mucho.
Aunque hay quien en base a "su moral" dice que se han perdido los
valores de la familia, hay por lo general una ética mayor en los diversos
aspectos de la convivencia familiar.
Se
pierde el principio de autoridad para alcanzar la libertad y la igualdad entre
las personas de ambos sexos, esto es, la desaparición de la fórmula patriarcal.
También es importante que las nuevas leyes defiendan la igualdad de todos los
hijos, sin hacer distinción ni discriminaciones como sucedía previamente.
Podríamos
decir que la organización familiar está en agudo proceso de reconstrucción con
las inevitables, tenciones, conflictos, redefiniciones, que generan las
transformaciones radicales algunos factores que más han contribuido:
- La democratización en las relaciones
familiares que debilita la supremacía de la autoridad paterna y fortalece la participación
y la autonomía de los otros miembros.
- Una diversificación en formas de unión y
modalidades de convivencia, en especial el aumento de la unión libre con o sin
residencia compartida, la separación y madre solterísimo.
- Un aumento en la viudez femenina
asociada con el notorio incremento de muertes masculinas por causas violentas.
- Mayor incremento de la participación femenina.
- La violencia expresada en muertes
violentas y en desplazamiento, contribuye al crecimiento de los núcleos con
jefas mujeres.
file:///C:/Users/FARMACIA%20JENNY/Downloads/Dialnet-FormasCambiosYTendenciasEnLaOrganizacionFamiliarEn-3988246.pdfCarmen Alicia Torres:
Girbau
(2002, pág. 14), habla de la relación que existe entre la comunicación,
el lenguaje y los procesos cognitivos, así como su estrecha relación y
compleja interrelación. “Cualquier definición de lenguaje debe incluir
una función comunicativa, y es igualmente imposible definir la
comunicación sin referirse a un componente lingüístico”.
Las relaciones familiares, debido a los lazos emocionales y psicológicos
que logran desarrollar entre sus integrantes, y al ambiente de
seguridad y confianza que pueden llegar a generar, se convierten en un
medio en el que sus integrantes, en forma natural y espontánea, pueden
ayudarse y complementarse, satisfaciendo muchas de sus necesidades,
especialmente las más profundas y complejas como las emocionales y
afectivas.
El desarrollo de procesos y
formas de comunicación dentro de la familia, juega un papel vital en el
establecimiento de relaciones significativas para quienes conviven en el
núcleo familiar. Hay estudios que ponen en evidencia que en la mayoría
de las familias conflictivas existen serios problemas de comunicación,
sea debido a que no han desarrollado mecanismos para favorecer el
intercambio de ideas y puntos de vista, o a que tienen muy poca
habilidad para comunicarse, provocando que los intentos que hacen para
comunicarse, en lugar de convertirse en mecanismos de ayuda, se
transformen en fuentes de nuevos y mayores conflictos.
Un
proyecto es un proceso planeado, enfocado a lograr un resultado
previamente establecido en un tiempo determinado. Para todo matrimonio
su relación como pareja debería ser un proyecto enfocado a la felicidad
de sus integrantes y en consecuencia, tendrían que trabajar de manera
sistemática para asegurar que ese proyecto logre su objetivo.
(1)
Zuloaga, Jorge y Franco de Zuloaga, Norah. Cómo comunicarse con su
pareja para disfrutar más su relación. México: Ediciones Paulinas, 2004,
Pág. 15 (2) Ibid. Pág. 16
El desarrollo, fortalecimiento y crecimiento de una relación depende de
los involucrados. Si la vida está enfocada a buscar la felicidad, y las
relaciones constructivas entre las personas son un factor importante
para avanzar por ese camino, vale la pena dedicar tiempo y esfuerzo para
que la convivencia diaria, especialmente en la relación matrimonial y
familiar, sea un factor de acercamiento, unión y crecimiento humano.
Para lograr ese enfoque se pueden realizar numerosas acciones, de entre
las cuales es importante tomar en cuenta aquellas que tienen particular
impacto.
*
Aceptación. Cada integrante de la familia tiene cualidades y defectos.
Solo se acepta a cada persona con sus características positivas y
negativas y se hace lo necesario para tener presente y aprovechar al
máximo todo lo positivo, la relación se reforzará y el trato será
agradable y constructivo.
*
Responsabilidad. Todos los integrantes de la familia, pero en primera
instancia los padres, deben asumir la responsabilidad de la relación y
hacer lo necesario para que avance hacia su verdadero propósito: la
realización y felicidad de todos los miembros de la familia. Para
avanzar en esa dirección, deben elegir las actitudes, pensamientos y
sentimientos que les pueden ayudar para dirigir las relaciones en la
dirección deseada.
*
Manejo de problemas. Si en la relación familiar las cosas no están
saliendo bien, hay que evitar la búsqueda de culpables y esforzarse para
encontrar las causas y aplicar soluciones adecuadas.
*
Poner lo mejor. La familia es un proyecto en el que está involucrada la
felicidad de sus integrantes y que para lograr su propósito requiere
de: enfoque, decisión y acción, es decir que cada uno de los
involucrados ponga en él lo mejor de si mismo.
http://es.catholic.net/op/articulos/51495/la-comunicacin-en-la-familia.html
Nazly Lilian Murillo
Las
formas y el contenido de la comunicación se determinan por las
funciones sociales de las personas que participan en ella, por su
posición en el sistema de las relaciones sociales y por su pertenencia a
una u otra comunidad o grupo; se regulan por los factores relacionados
con la producción, el intercambio y el consumo, así como por las
tradiciones, normas morales, jurídicas e institucionales, por lo que es
indudable que comunicación y cultura han ido de la mano desde sus
propios orígenes[1].
Para el acto mismo de la comunicación se utilizan los signos. El
contenido de los signos es todo un sistema complejo de significados,
originados en la historia y plasmados en la cultura y está integrado por
el conocimiento de las formas y las leyes de la naturaleza y la
sociedad, así como la experiencia práctica que se transmite de
generación en generación mediante ritos y actividades, normas de
conducta y reglas, por tanto toda cultura posee una función
comunicativa, y para que el proceso sea efectivo es necesario que exista
una coincidencia entre emisor y receptor, en cuanto al conjunto de
imágenes, percepciones y asociaciones, de lo contrario no hay comprensión entre los sujetos y la comunicación resulta ineficaz.
Para
Wilbur Schramm uno de los principios básicos de la teoría general de la
comunicación es que “los signos pueden tener solamente el significado
que la experiencia del individuo le permita leer en ellos” (Schramm,
1972, p.17) ya que sólo podremos interpretar un mensaje dependiendo de
los signos que hemos aprendido a atribuirles, lo que constituye un marco
referencial en función del cual puede comunicarse un sujeto, o un grupo
de ellos.
Para
el caso que nos ocupa, es decir, indagar sobre las diferentes formas de
comunicación en las familias objeto de estudio, debemos conocer los
significados particulares que le conceden a ciertos signos o
comunicación no verbal. Según lo planteado por Andreieva, G. M. (1984, p-85) podemos tomar en cuenta los siguientes aspectos:
Aspecto comunicativo: que no es más que el intercambio de información, ideas, criterios entre los participantes en la comunicación.
Aspecto interactivo: que se refiere al intercambio de ayuda, cooperación en la comunicación, de acciones de planificación de la actividad.
Aspecto perceptivo:
que está referido al proceso de percepción de los comunicadores, a cómo
se perciben ambos en el proceso de comunicación, de lo cual dependerá
la comprensión y la efectividad en el intercambio comunicativo.
Estos tres aspectos a su vez se identifican con tres funciones fundamentales de la comunicación que son:
Función informativa:
que comprende el proceso de transmisión y recepción de la información,
pero viéndolo como un proceso de interrelación. A través de ella el
individuo se apropia de experiencia histórico-social de la humanidad.
Función afectivo-valorativa:
que es muy importante en el marco de la estabilidad emocional de los
sujetos y su realización personal. A través de esta función el hombre se
forma una imagen de sí y de los demás.
Función reguladora:
mediante la cual se logra la retroalimentación que tiene lugar en todo
el proceso comunicativo, que sirve para que cada participante conozca el
efecto que ocasiona su mensaje y para que pueda evaluarse a sí mismo.
Éstos conceptos nos ayudan a tener claridad sobre lo que vamos a indagar en nuestra investigación; es
necesario prestarle especial atención a cómo éstas familias integran y
desarrollan habilidades que potencien esta capacidad humana de
comunicación y la forma como se relacionan y se vinculan a través de las
diferentes actividades y esferas que engloban la vida cotidiana, y si
logran o no crear un clima de seguridad, empatía y confianza a la hora de comunicarse.
[1] http://www.eumed.net/rev/cccss/19/hah.html