Aporte enviado por Nazly Murillo:
“La vida era solemne, puro y sereno el pensamiento era, sosegado el
sentir como las brisas, mudo y fuerte el amor, mansas las penas, austeros los
placeres, raigadas las creencias, sabroso el pan, reparador el sueño, fácil el
bien y pura la conciencia”
José María Gabriel
y Galán
Zapatoca significaba, para los
guanes, “Muerte o Sepultura Del Padre En Lo Alto Del Río”. Por su agradable
temperatura de 19° centígrados se le conoce como “La Ciudad De Clima De Seda”, también llamada “La Ciudad Levítica” por el gran número de sacerdotes y religiosos
que ha dado al país. Fue fundada el 13 de octubre de 1743 por Francisco Basilio
de Benavides y Melchor de la Prada. Está ubicada a tan sólo 52 Km. de
Bucaramanga, y en su recorrido se puede observar el imponente cañón que forma
el río Sogamoso. Al llegar a Zapatoca se
encuentra gente amable y laboriosa, de rasgos físicos que denotan la influencia
de los españoles y alemanes que se asentaron en estas tierras, cordial y
encantadora, que ha sido cuna de grandes maestros de la cultura y la música; Al
respecto, escribió el Doctor Mario Acevedo Díaz: “Zapatoca fue fundada por colonos españoles o descendientes de éstos,
que emigraron de la península en los siglos XVII y XVIII, gentes de las más
sanas costumbres, hidalgos campesinos que vieron en aquel pedazo de tierra una
prolongación de la Meseta de Castilla, exquisito marco para exaltar las
virtudes y continuar la vida abacial de los viejos burgos castellanos al
servicio de su Dios y de su Rey”.
Como parte del patrimonio arquitectónico,
Zapatoca cuenta con la Iglesia de San Joaquín, el templo es una verdadera
reliquia, con vitrales importados en 1910 de Alemania, además de casonas
hermosamente remodeladas al estilo español.
Es memorable la importancia de los oradores, escritores, poetas,
industriales y comerciantes nacidos en ésta tierra, y el orgullo que sentían al
reconocer que eran zapatocas; esto se ha perdido, por la intromisión de cultura
externa, como algunos elementos y aspectos o condiciones que están presentes e
influyen en la acción de los hombres en el contexto de su actividad, la
juventud tiene otras prioridades y se comunica de forma diferente.
La cultura es en esencia
conservadora, se resiste al cambio y promueve la continuidad, ya que cada
individuo tiene su mapa mental y su guía de comportamiento establecido. Hace
unos años, el civismo, el amor por el terruño, la honradez, la ética, el deseo
de servir, el deseo de superación, la responsabilidad en el cumplimiento del
trabajo, eran cualidades de la mayoría de los habitantes de Zapatoca, pero
estas virtudes han venido mermando cuando no desapareciendo. La honestidad, que hoy parece ser una virtud
desconocida, también ha desaparecido de la cultura Zapatoca, muy posiblemente
por el desinterés de los padres en inculcarla, seguramente por el deseo
inconmensurable de hacer riqueza, no importa el medio. Cuando un niño de hace
unos años aparecía en la casa con algún objeto extraño los padres lo
reprendían, le averiguaban su origen y lo llevaban al lugar donde decía lo
había conseguido para constatar la verdad.
Hace unos años los habitantes se comunicaban voz a voz, todos se
conocían, se reconocían en la plaza, en el parque y en las verbenas populares;
hoy en día los vecinos “nuevos” no se reconocen y rara vez comparten.
Como conclusión, se puede
entonces comprender los cambios efectuados en el contexto cultural de los
habitantes de Zapatoca, como el conjunto de condiciones o aspectos culturales que
han estado presentes en el proceso de desarrollo cultural de los individuos,
grupos, colectivos, comunidades, que influyen positiva o negativamente en el
desarrollo cultural. Los elementos culturales facilitan no sólo conocer los
rasgos distintivos que hacen diferentes a grupos humanos y asentamientos
poblacionales dentro de un mismo espacio geográfico y social, sino además,
comprender, a través de ellos, cómo se ha producido el desarrollo histórico,
sus tendencias más significativas, ello posibilita explicar los nexos que se
establecen entre las actuaciones de individuos y grupos y las dinámicas
sociales.
Aguirre, A. (1997). Cultura e identidad cultural. Barcelona:
Bardenas.
Luque Nadal, L. (2009): "Los culturemas: ¿unidades
lingüísticas, ideológicas o culturales?" en Language Design 11, págs.
93-120
Pineda J. Pinilla M. (2005) Comunicación no Verbal y
Cultura. Material didáctico Universidad Nacional Abierta y a Distancia – UNAD.
Rodríguez A. Rosa Mª. (2006). La traducción de los
culturemas en el ámbito de la gastronomía. Artículo presentado en el XVI
Congreso de la AIH (París, julio de 2007).
Consentidos: ¿Qué es la comunicación no verbal?
Revisado el 20 de Agosto de 2014 en: http://www.um.es/tonosdigital/znum24/secciones/tritonos-3-culturemas.htm
Revisado el 10 de
Septiembre en: http://zapatoca-santander.gov.co/apc-aa-files/36306437323430333533323464346562/Marco_HISTORICO_SOBRE_ZAPATOCA.pdf
No hay comentarios:
Publicar un comentario